viernes, 30 de abril de 2010

Evaluación del aprendizaje en la educación con recursos tecnológicos

Si existe un diseño instruccional planeado para una educación en línea también debe existir un diseño de evaluación congruente con la forma de implementar la enseñanza y el aprendizaje. Dorrego (2006, p. 5) cita a Ko y Rossen (2001) para aportar una definición sobre enseñanza en línea, considerándola como “…una forma de educación a distancia, donde se incluyen cursos dictados a través de correo electrónico, video o conexión vía teléfono o televisión por satélite”. En esta forma de enseñar se desarrollan habilidades genéricas relacionadas con la comunicación, capacidades tecnológicas tanto para la lectura como para la escritura, solución de problemas, trabajo en equipo, etc.

La evaluación de los aprendizajes logrados por los estudiantes en un curso en línea deben facilitar la aplicación de la cognición situada cuando estos transfieren sus conocimientos nuevos a sus propios ambientes, demostrando el uso de diferentes habilidades de pensamiento complejo desarrollados durante el curso Dorrego (2006).

Otra forma de evaluar los aprendizajes en cursos en línea son los proyectos donde se necesitan ser analizados y resueltos, en este los estudiantes realizan la síntesis de muchos documentos, conceptos, ideas esenciales de textos, etc. Así la función del profesor es darle seguimiento a los procesos de andamiaje de la información tratada en el curso, para saber en qué momento el estudiante ha tenido dificultades en su autoaprendizaje.

La evaluación del aprendizaje en línea incluye a otras formas de evaluar, entre ellas sobresalen la evaluación sumativa y la formativa. En la primera, se realiza para poder dar una calificación al desempeño de un estudiante en particular con base en un conjunto de criterios. La segunda, tiene como propósito obtener información acerca del progreso del aprendizaje del estudiante para proporcionar la retroalimentación correspondiente Ryan, Scott, Freeman y Patel (2002), citados por Dorrego (2006).

Como lo plantean Morgan y O´Reilly (2000, pp. 35-39) la evaluación en ambientes tecnológicos proporcionan nuevas oportunidades, entre ellas destacan:
  • Autoevaluación y evaluación por pares.
  • Tareas de evaluación en equipo y colaborativas.
  • Diálogo y debate en línea.
  • Simulación y desempeño de roles.
  • Solución de problemas.
  • Evaluación en línea.
  • Álbumes y portafolios.
  • Exámenes y proyectos.
  • Mapas conceptuales.
  • Estudios de caso.
Todos los trabajos que se solicitan en la educación en línea se evalúan con base en rubricas. De acuerdo con Quezada Castillo (2006), se les puede describir como una escala múltiple. Esta forma contiene tanto los criterios a evaluar como la descripción de los diferentes grados de realización, por lo que se le puede denominar que cubre tanto una valoración cuantitativa como cualitativa de los avances o progresos de aprendizaje de los estudiantes.


Finalmente, se puede decir que en una evaluación del aprendizaje en línea, tomando en cuenta el tipo formativo, el estudiante debe lograr la seguridad, disciplina, comunicación oral y escrita asertiva, demostrar los aprendizajes adquiridos en un curso, y la autonomía para aprender para emitir una autoevaluación, coevaluación más consciente sobre los logros obtenidos manifestados en el ejercicio profesional a través de un mejor desempeño, Valenzuela González (2008).
Referencias

Dorrego, E. (2006). Educación a distancia y evaluación del aprendizaje. RED. Revista de Educación a Distancia. Número M6 especial: Evaluación en entornos virtuales de aprendizaje, Recuperado el 12 de abril de 2010 en www.um.es/ead/red/M6

Quezada Castillo, R. (2006). Evaluación del aprendizaje en la educación a distancia en línea. RED. Revista de Educación a Distancia, Número M6 especial: Evaluación en virtuales de aprendizaje. Recuperado el 12 de abril de 2010 en www.um.es/ead/red/M6

Valenzuela González, J. R. (2008). Evaluación del aprendizaje: prácticas y usos de los recursos tecnológicos. En Lozano Rodríguez, A. & Burgos Aguilar, J. V. (2008) (Comp.). Tecnología educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa.

Recursos educativos abiertos

Los recursos educativos abiertos, como lo cita Núñez Molina (s/f, p. 4) retomando a la UNESCO, 2002 y Baker, 2008, son los “recursos digitalizados ofrecidos de forma gratuita y abierta para ser utilizados en la enseñanza, el aprendizaje y la investigación por maestros y estudiantes sin fines comerciales” para utilizar y reutilizar en la enseñanza, aprendizaje e investigación.

La fundación William y Flora Hewlett (2008) contribuye precisando que los recursos educativos abiertos incluyen cursos completos, materiales para el curso, módulos, libros de texto, videos, pruebas, software y cualquier otra herramienta, materiales o técnicas utilizadas para apoyar el acceso al conocimiento, audio conferencias, audio videoconferencias, sonido, música, citado por Baker (2008, 12). Entre las ventajas que tienen los recursos educativos abiertos están promover iniciativas pedagógicas, amplía el acceso a los libros de texto de buena calidad educativa, minimiza el costo de los materiales de los cursos a los estudiantes.

Referencias

Baker, J. (2008). Manual introducción a los recursos educativos abiertos. Tr. Mario Núñez y Bianca Jiménez. Recuperado el 29 de abril de 2010 en
http://www.scribd.com/doc/6944537/Recursos-Educativos-Abiertos

Núñez Molina, M. A. (s/f). Recursos educativos abiertos: implicaciones para la enseñanza y la investigación. Recuperado el 25 de abril de 2010 en http://www.slideshare.net/nunez/recursos-educativos-abiertos

Objetos de aprendizaje

Varios son los escritos sobre los objetos de aprendizaje, sin embargo, sobresale el Comité para la Normatividad de la Tecnología del Aprendizaje (LTSC) que los conceptualizan como “entidades digitales y no digitales que pueden ser utilizados, reutilizados o referenciados durante el aprendizaje asistido con tecnología” (p. 356).

En cambio para Wiley (2000) citado por Ramírez Montoya (2008) un objeto de aprendizaje es “cualquier recurso digital que puede volver a utilizarse para apoyar el aprendizaje” (p. 356).

Entre los objetos de aprendizajes, de acuerdo con Ramírez Montoya (2008), podemos tener como:
  • “Foto.
  • Presentación Power Point.
  • Imágenes.
  • Audios.
  • Videos” (p. 356).
  • Mapa.
  • Pieza de texto. JORUM+Project (2004)

Así, siguiendo con Ramírez Montoya (2008), el propósito de implementar los objetos de aprendizaje en las instituciones educativas como una forma de construir el conocimiento en el aula es para generar conocimientos, habilidades y actitudes para formar aprendizajes integrales que incluya cada una de las áreas de conocimientos. Para ello éstos deben estar centrados en el estudiante, promover aprendizajes significativos ya sea mediante la incorporación de nuevos recursos digitales o por medio de la reutilización de los ya existentes. Lo importante a lograr por medio del uso de estos recursos es qué conocimiento se va a formar el sujeto a través de ellos, porque además debe corresponder a una realidad concreta.

Los objetos de aprendizaje, según Ramírez Montoya (2008) estos están integrados por dos componentes esenciales:
a) Componente pedagógico. Primero, es necesario precisar que un objeto de aprendizaje debe ser considerado como una unidad completa que promueva determinado tipo de aprendizaje, teniendo la capacidad de ser reutilizada en diversos momentos. Así, se hace básico poder estructurarlo desde el objetivo que se va a trabajar, de acuerdo con el tipo de contenido que se debe apropiar el usuario.

Después de haber determinado el objetivo a lograr, ahora se debe considerar la estrategia instruccional más adecuada para abordar el contenido del objeto, teniendo presente los tipos de recursos tecnológicos que va a usar para que ese contenido sea comprensible por el estudiante al cual va dirigido. Adicionalmente, se debe tener un diseño de evaluación que permita valorar los aprendizajes logrados por alumno.



b) Componente tecnológico. Ayuda al diseño instruccional de los contenidos que se abordarán dentro de cierto objeto de aprendizaje desde la óptica de que algunos descriptores generales evidencien datos que permitan identificar a dicho objeto. Entre ellos destacan el título, el idioma, las palabras claves, la estructura, el nivel de estudios, los datos de autoría y la institución, así como desde la semántica, incluir la disciplina, subdisciplina y temática que se abordará en el curso. También se considera retomando a los atributos pedagógicos incluir el nivel educativo del posible usuario, las actividades o habilidades que se promueven por medio de las estrategias, la duración aproximada del recurso a usar.

Es menester citar que los objetos de aprendizaje deben cubrir al menos cuatro características básicas. Una de ellas es la accesibilidad para ser almacenado y referenciado, la otra es la reusabilidad- adaptabilidad, es decir, debe ser funcional para varios contextos de aprendizaje y tercera, es la interoperabilidad donde se manifiesta que debe ser independiente del medio de entrega y del sistema de administración de aprendizajes, así como de código abierto o portables donde se eliminan los problemas de incompatibilidad entre plataformas, Aguilar Cisneros, et. al. (2006).

A su vez, el tamaño de un objeto de aprendizaje es variable debido a que dentro de la reutilización se puede incorporar como nuevo o como parte de otro que lo complemente. De esa manera se puede decir que los atributos que tienen los objetos de aprendizajes usados en un entorno e-learning son “fáciles de localizar, utilizar, almacenar y compartir” López Guzmán (2005, p. 23).

Referencias


Aguilar Cisneros, J., Muñoz Arteaga, J. y Zechinelli Martini, J. (2006). Administración de contenidos digitales mediante objetos de aprendizaje. Recuperado el 12 de abril de 2010 en http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/colecciones/documentos/somece/16.pdf

López Guzmán, C. (2005). Los repositorios de objetos de aprendizaje como soporte a un entorno e-learning. Recuperado el 12 de abril de 2010 en http://www.biblioweb.dgsca.unam.mx/libros/repositorios/index.htm

Ramírez Montoya, M. S. (2008). Administración de objetos de aprendizaje en educación a distancia: experiencia de colaboración institucional. En Lozano Rodríguez, A. & Burgos Aguilar, J. V. (2008) (Comp.). Tecnología educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa.