Módulo 1. Perspectivas de la tecnología en la educación.
Casi siempre que decidimos inscribirnos en una institución educativa – sobre todo las de nivel terciario o superior – lo primero que tratamos de saber es, ¿cuál es su modelo educativo institucional sobre el que se rige el plantel? Es decir, ¿cuál es su filosofía institucional, misión, visión y valores compartidos que posee y oferta a la sociedad que la demande? Las cuestiones parecieran ser demasiado sencillas, sin embargo, las respuestas necesitan estar bien fundamentadas en su coherencia y congruencia entre lo que oferta y lo que demanda la sociedad para encarar los retos o desafíos que le tocará vivir en un futuro no muy lejano. Así, Heredia y Romero (2008) plantean un nuevo modelo educativo centrado en la persona.
Los elementos esenciales del modelo educativo centrado en la persona, propuesto por las autoras, pone de manifiesto a seis elementos esenciales, entre ellos destacan: el alumno, el profesor, el contenido o área de conocimiento, el contexto institucional, contexto sociocultural y el marco filosófico de la institución.
Casi siempre que decidimos inscribirnos en una institución educativa – sobre todo las de nivel terciario o superior – lo primero que tratamos de saber es, ¿cuál es su modelo educativo institucional sobre el que se rige el plantel? Es decir, ¿cuál es su filosofía institucional, misión, visión y valores compartidos que posee y oferta a la sociedad que la demande? Las cuestiones parecieran ser demasiado sencillas, sin embargo, las respuestas necesitan estar bien fundamentadas en su coherencia y congruencia entre lo que oferta y lo que demanda la sociedad para encarar los retos o desafíos que le tocará vivir en un futuro no muy lejano. Así, Heredia y Romero (2008) plantean un nuevo modelo educativo centrado en la persona.
Los elementos esenciales del modelo educativo centrado en la persona, propuesto por las autoras, pone de manifiesto a seis elementos esenciales, entre ellos destacan: el alumno, el profesor, el contenido o área de conocimiento, el contexto institucional, contexto sociocultural y el marco filosófico de la institución.
En dicho modelo ponen especial atención en que el diseño instruccional que se realice tenga como principal protagonista al estudiante, pues es él quien construye de manera activa, mediada e interrelacionada con las TIC´s su propio aprendizaje. Dando la posibilidad al profesor de que facilite o medie el proceso de aprendizaje autónomo del estudiante con la retroalimentación de las actividades desarrolladas o con el apoyo de disipación de dudas cuando va integrando el trabajo a entregar –esto lo puede hacer por medio de los foros de discusión o de espacios creados para ello– o bien a través de la puesta en práctica de las estrategias didácticas que van desde el Aprendizaje Basado en Problemas, el Aprendizaje Basado en Proyectos hasta el trabajo colaborativo que se desarrolla siempre en equipos de trabajos integrados previamente. De esta forma, se pone énfasis en el aprendizaje como proceso y como producto. Pues el protagonista principal, debe mejorar sus habilidades, competencias, actitudes y valores, tal como lo menciona Buendía y Martínez (2008).
A su vez, el contenido debe ser lo más preciso y conciso posible y, que además responda a las demandas y exigencias de la sociedad de conocimiento. Con base en las exigencias de dicha sociedad, la institución educativa elabora su misión y visión, es decir, integra sus expectativas y su razón de ser como espacio educativo. Estas deben estar siempre en correspondencia entre los avances tecnológicos de áreas productivas, condiciones económicas del país e industriales así como de la cosmovisión sociocultural de la realidad en donde se ubica el centro escolar. Sin olvidarse que su principal centro de atención es un ser biopsicosocial que espera todo de ella.
Cabe hacer mención que la sociedad del conocimiento exige la incorporación de competencias laborales, ciudadanas y democráticas OCDE (2002b). En tanto que el Banco Mundial (2003) reconoce que a partir de la sociedad de conocimiento “se exige a las entidades demandas diferentes, transforma la demanda del mercado del trabajo en el mundo estableciendo nuevos requerimientos en el ciudadano” (p. 83).
Es así, como se puede decir que, una sociedad de conocimiento, está integrada por ciudades, entre ellas destacan: cuidad de aprendizaje, ciudad digital y ciudad inteligente. En cuanto a la primera se menciona que el ciudadano debe tener como premisa fundamental el aprendizaje continuo basado en necesidades de los ciudadanos Longworth (2003). La segunda, tiene como finalidad democratizar el conocimiento entre los miembros de la sociedad Schwartz (2001) y, la tercera, debe aprovechar tanto los recursos tecnológicos como las necesidades de la sociedad así como el acceso a los recursos digitales Komnios (2002). Con estos tres tipos de ciudades se busca que el estudiante que estudie en una institución de educación superior que está a la vanguardia debe privilegiar los conocimientos en cuanto a creación, aplicación, análisis y síntesis del conocimiento para generar la autonomía y autodidactismo de sus actores involucrados.
Antes de terminar, no se puede omitir la aportación e invitación que hace Alanís (2010) en el artículo gestión de la introducción de la innovación tecnológica a la educación acerca de que los profesores debemos estar en constante cambio, en constante actualización continua y permanente para encarar los retos y los desafíos que implicará introducir las nuevas tecnologías e innovaciones en la educación.
Por último, es menester citar, que cualquier institución educativa de nivel superior a parte de incluir una visión sistémica y holística, también debe incluir como parte de su modelo educativo una visión más en espiral, pues se parte del supuesto que ninguna acción sistematizada conduce a llegar al mismo punto iniciado, sino más bien, guía hacia valorar las mejoras obtenidas por mínimas que estas sean.
Referencias
Alanís González, M. (2010). Gestión de la introducción de la innovación tecnológica en
educación. En Burgos Aguilar, V. y A. Lozano Rodríguez (Comp.). Tecnología educativa y
A su vez, el contenido debe ser lo más preciso y conciso posible y, que además responda a las demandas y exigencias de la sociedad de conocimiento. Con base en las exigencias de dicha sociedad, la institución educativa elabora su misión y visión, es decir, integra sus expectativas y su razón de ser como espacio educativo. Estas deben estar siempre en correspondencia entre los avances tecnológicos de áreas productivas, condiciones económicas del país e industriales así como de la cosmovisión sociocultural de la realidad en donde se ubica el centro escolar. Sin olvidarse que su principal centro de atención es un ser biopsicosocial que espera todo de ella.
Cabe hacer mención que la sociedad del conocimiento exige la incorporación de competencias laborales, ciudadanas y democráticas OCDE (2002b). En tanto que el Banco Mundial (2003) reconoce que a partir de la sociedad de conocimiento “se exige a las entidades demandas diferentes, transforma la demanda del mercado del trabajo en el mundo estableciendo nuevos requerimientos en el ciudadano” (p. 83).
Es así, como se puede decir que, una sociedad de conocimiento, está integrada por ciudades, entre ellas destacan: cuidad de aprendizaje, ciudad digital y ciudad inteligente. En cuanto a la primera se menciona que el ciudadano debe tener como premisa fundamental el aprendizaje continuo basado en necesidades de los ciudadanos Longworth (2003). La segunda, tiene como finalidad democratizar el conocimiento entre los miembros de la sociedad Schwartz (2001) y, la tercera, debe aprovechar tanto los recursos tecnológicos como las necesidades de la sociedad así como el acceso a los recursos digitales Komnios (2002). Con estos tres tipos de ciudades se busca que el estudiante que estudie en una institución de educación superior que está a la vanguardia debe privilegiar los conocimientos en cuanto a creación, aplicación, análisis y síntesis del conocimiento para generar la autonomía y autodidactismo de sus actores involucrados.
Antes de terminar, no se puede omitir la aportación e invitación que hace Alanís (2010) en el artículo gestión de la introducción de la innovación tecnológica a la educación acerca de que los profesores debemos estar en constante cambio, en constante actualización continua y permanente para encarar los retos y los desafíos que implicará introducir las nuevas tecnologías e innovaciones en la educación.
Por último, es menester citar, que cualquier institución educativa de nivel superior a parte de incluir una visión sistémica y holística, también debe incluir como parte de su modelo educativo una visión más en espiral, pues se parte del supuesto que ninguna acción sistematizada conduce a llegar al mismo punto iniciado, sino más bien, guía hacia valorar las mejoras obtenidas por mínimas que estas sean.
Referencias
Alanís González, M. (2010). Gestión de la introducción de la innovación tecnológica en
educación. En Burgos Aguilar, V. y A. Lozano Rodríguez (Comp.). Tecnología educativa y
redes de aprendizaje de colaboración. Distrito Federal, México: Limusa.
Buendía Espinosa, A. y A. Martínez Sánchez. (2008). Hacia una sociedad del conocimiento:
retos y desafíos para la educación virtual. En Lozano Rodríguez, A. y V. Burgos Aguilar
Buendía Espinosa, A. y A. Martínez Sánchez. (2008). Hacia una sociedad del conocimiento:
retos y desafíos para la educación virtual. En Lozano Rodríguez, A. y V. Burgos Aguilar
(Comp.). Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la
persona. México: Limusa.
Heredia Escorza, Y. y E. Romero Murguía. (2008). Un nuevo modelo educativo centrado en la
persona: compromisos y realidades. En Lozano Rodríguez, A. y V. Burgos Aguilar (Comp.).
Heredia Escorza, Y. y E. Romero Murguía. (2008). Un nuevo modelo educativo centrado en la
persona: compromisos y realidades. En Lozano Rodríguez, A. y V. Burgos Aguilar (Comp.).
Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. México:
Limusa.
Hola Sostenes
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo en que la institución debe ofrecer al alumno una formación para que, pueda enfrentar los retos que se le presenten en un futuro. Y que el profesor debe actualizarse constantemente para lograr estos cambios.